¿TIENES HERIDAS EMOCIONALES QUE TE CONDICIONAN EN TU DÍA A DÍA?

A través de este TEST podrás valorar si hay situaciones del pasado que generaron una herida y te están influyendo en tu día a día.

Qué alegría que quieras avanzar, conocerte y comprender más sobre ti y lo que te pasa. Todos tenemos heridas, pero sólo si podemos mirarlas de frente, veremos la luz que hay tras ellas.

Quizás puedas sentirte así:

  • Vives en estado alerta a lo que te rodea.
  • Te criticas constantemente.
  • Reaccionas a veces de forma exagerada a situaciones a las que a otras personas no le afectan tanto.

 

Este test te ayudará a:

  • Ser más consciente de tus emociones.
  • Identificar si realmente tus conductas están condicionadas por heridas emocionales.
  • Detectar en qué grado te pueden estar afectando.
  • Conocer si esa herida está cerrada o no, valorando si reaccionas o respondes ante otros, en situaciones dolorosas.

Mi nombre es Ana Sendino Solana y soy Psicóloga Sanitaria, especialista en psicopatología y certificada como psicoterapeuta a nivel europeo por la EFPA.

Mi forma de trabajar es el resultado de los conocimientos adquiridos, los años de experiencia de trabajo con clientes y los recursos propios que desarrollé tras pasar por mi propio proceso terapéutico y superar mis propios bloqueos.

Este proceso personal me hizo saber qué se siente estando al otro lado, y me dio otra perspectiva sobre cómo superar situaciones difíciles, empecé a vivir la vida como yo la sentía, aposté por mi y comencé a tomar decisiones sin estar constantemente pensando que opinarían los demás.

El resultado es una paz interior que se reflejaba en mi día a día y en mi forma de vivir. Es por ello que toda mi experiencia he decidido ponerla al servicio de las personas que se quieren trabajar conmigo.

«Estoy feliz porque sin darme cuenta Ana me ha ayudado a aprender a cuidarme, entenderme, darme mi tiempo y pensar en lo que necesito. Agradezco que haya tenido conmigo la delicadeza suficiente como para hacerme sentir cómoda, escuchada y cuidada estos meses. Siempre en la medida justa, dejándome el espacio, confiando en mí y tendiéndome su mano cuando era necesaria. Hablamos a través de una pantalla pero este cuidado llega igual a km de distancia».